jueves, 22 de septiembre de 2011

Optimismo culinario

Pues estoy reactivando a mi querido engendro (éste blog), a petición de mis millones de fans que no han podido dormir y que también mueren de la incertidumbre al no saber que les depara el futuro si no se publica el horóscopo en El Quintanarroense.
Lo hago a riesgo de quedarme ciega por redacción nocturna, ya que en las mañanas me dedico a mi vida de ama de casa independiente (oh yeah!) y a chatear de manera indiscriminada, así que me disculpo de antemano ante cualquier perjuicio que mi insomnio, martini cosmopolitan y dos que tres "delincuentes" con filtro (gracias, tío Barack, por la crisis heredada) pudieran causar a su importante idiosincracia.
Regresando al punto de la vida cotidiana, ahora que por fin vivo sola me dedico, de vez en cuando, a buscar recetas exóticas para no pasármela tragando Guten con huevo o sándwiches de todo tipo. Hace unas cuantas semanas me paseé por un sitio que contiene recetas de la parte africana del Mediterráneo (Marruecos, Argelia, Túnez, etc.) llamado Cuisine Marocaine. Una, que se siente muy chingona, se instaló en preparar una sencilla receta que consiste prácticamente en papas, atún y huevos duros, servida en una especie de ladrillos. Todos los ingredientes estaban sobre la mesa, a excepción de ciertas hojas comestibles conocidas como Filo (en francés Feuilles de brick). He aquí que no encuentro dichas hojitas y, muy viva o pendejamente, como diría Melo Collí, utilicé como reemplazo el papel de arroz de los rollitos primavera. Para no hacer más largo el asunto terminé haciendo, lo que con gran orgullo llamo "Rollos Argelinos de Papa con Atún Noni Styl-a". No, no tengo fotos, disculpen, pero ya patentados se pueden repetir mil veces.Y quién sabe, tal vez hasta se pueda volver platillo regional (pfffff) y pueda mandar dicha fotografía al archivo de National Geographic "Your Food Photos". Ahí se suben fotos de todas partes del mundo mostrando platillos regionales, aunque esa tilapia frita israelí no le va a ganar jamás a los meros fritos con x'nipek del malecón de Progreso. Ya subiré el retrato de mi huevo con chaya otro día...

martes, 2 de agosto de 2011

Wow...

Este video lo publico por dos razones solamente... porque amo a este grupo y porque tienen las botargas puestas. Aunque podría hacer alusión a la letra prefiero no meterme en ese ramo y solamente lo exhibo por amor al arte.

domingo, 10 de julio de 2011

Realmente Amor

En inglés, "Love Actually", es una comedia británica del 2003 que sigue de cerca situaciones de 8 parejas en situaciones muy distintas pero que se entrelazan de alguna manera u otra. La verdad, no me canso de verla, y a pesar de que Hugh Grant definitivamente no es mi favorito, en esta película se me hace mucho menos insoportable. Es más, hasta le agarré aprecio. De hecho, su personaje, el Primer Ministro, se enamora de una asistente suya, Natalie, a quien siempre molestan por sus figura curvilínea. Me parece también que el atuendo final de Natalie es una parodia de Mónica Lewinsky... pero ustedes decidan.

sábado, 9 de julio de 2011

Con ánimo nuevo :)

No había escrito por diversas razones. Estar apartada del mundo es un problema, sobre todo para alguien que necesita expresarse de alguna u otra manera sobre uno mismo y sobre su entorno. Alguien que trata de ocupar la libertad de expresión hasta donde llegan sus propios derechos para no arrollar los de terceros, aunque no siempre se logre.


No es fácil dar una opinión, ser asertivo, como decía mi papá, es completamente imposible, y para pulir el estilo se necesita mucha práctica, estudios, sentido común y, por supuesto, inspiración. En estas fechas que dejé descansar el blog (a riesgo de perder a los fans jajajaja), no ha sucedido, o al menos no me he enterado, de nada que pudiera despertar a mi musa. O tal vez he dejado de prestar atención. A mis prioridades se agregaron otras cosas, pero que al mismo tiempo me han hecho descubrir el verdadero significado de la frase "Las cosas pasan por algo".


Después de años y años de luchar contra mi misma, contra mi cuerpo, echarle la culpa a la genética, a los bimbuñuelos y a la chicharra de los domingos, he llegado al punto (de un largo proceso) en el que puedo decir que ya se por qué soy como soy, por dentro y por fuera, por qué he pasado por veintisiete años de altibajos, desde los tragos más amargos hasta las más dulces satisfacciones, y solo de pensar en las experiencias que me faltan me cargo de energía. El objetivo es llegar al final de mi vida sabiendo que la disfruté, aprendí y pude transmitir un poco de los resultados. Saber que no le tuve miedo a ser feliz solo por que mi manera de vivir o de pensar está fuera de los estándares sociales impuestos por una minoría. Quiero arriesgarme con inteligencia, sentir con conciencia y grabar con cincel en mi memoria cada instante y cada rostro que aportaron algo para formar mi identidad. 


Es cierto, buena vibra atrae buena vibra... no hay que caer.

miércoles, 6 de julio de 2011

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