martes, 17 de mayo de 2016

Recolectora de frases: La única razón…


La única razón…

La frase a desenredar pueda ser complicada y un tanto catártica tal vez, una de las palabras por definición y viene del femenino (quizás de ahí su fuerza) es la forma de expresión o figura retórica que consiste en decir lo contrario de lo que se quiere dar a entender, por ello debe insistir que la ironía es un concepto femenino; como cuando respondemos a la pregunta: -¿Qué tienes?, la más lógica respuesta es (y no entiendo ¿por qué?): -nada e irónicamente nada significa todo.

La ironía se puede englobar en muchos contextos, como en el más tradicional y trillado amor:

-          No eres tú, soy yo

Ósea, que realmente estamos terminando porque en verdad eres tú quien lleva esta relación al límite de la desesperación, pero… diré que soy yo para verme genial y no hacerte sentir mal.

Otro ejemplo irónico gastronómico es:

-          Me da 5 salbutes, 3 panuchos, una torta de lechón… ah y un refresco light.

Mentalmente estoy a dieta estricta, por eso debo alimentarme sano de ahí la comida y para reafirmar mi actitud 100% healthy pido un refresco light.

Sin lugar a duda la base de la humanidad está construida sobre los cimientos de la ironía, para generar la paz mundial (o local) primero hay que generar una guerra, para trasladarnos de un lugar  otro debemos acabar con los yacimientos petroleros, acabamos con nuestros ríos para la construcción de presas y generar electricidad, ¿porqué? son fáciles de obtener, ya que tener energías y elementos sustentables son difíciles y excesivamente caras o mejor dicho, a un pequeño grupo de personas (empresarios y políticos) no les conviene dar energía sustentable, aún no logro entender eso, o será que es ¿porque se acabaría las ganancias de las concesiones?

A veces pienso que la ironía va tomada de la mano del sarcasmo ¿será?

Y por ello, la frase de estos días es:


“ La ironía es la única razón para evadir la realidad “


Así que no evadan mi sección y opinen.

jueves, 12 de mayo de 2016

"¡A ver cuándo nos vemos!"

No hay frase más incierta e hipócrita que "A ver cuándo nos vemos/salimos/vamos por unas caguamas". No se cómo funcione en otros países, pero aquí en México se contesta mentalmente con "Ajá...".
En lo personal, prefiero no decirlo a menos que realmente quiera ver de nuevo a la persona, llámese amigos, conocidos, familiares, etc., porque casi siempre se convierte en un "jamás en la vida".

Obviamente, dejamos de lado las circunstancias mayores como horario de trabajo, darle prioridad a la pareja o hijos, enfermedad o accidentes. Pero cierto es que muchas veces esta frase se convierte en muletilla a la hora de despedirnos de alguien que recién acabamos de encontrarnos en una situación fortuita.

- Sale chavo, ya me voy, un gustazo, a ver cuándo nos vemos otra vez.
- Ahhh 'ta bueno chavo, vaya bien, sale.

También está el caso cuando las dos partes hacen todo lo posible por armar el reencuentro, pero, como dije anteriormente, las ocupaciones diarias atiborran al individuo y es casi imposible encontrar un espacio para cualquier otra actividad.

"No eres tú, soy yo" viene a mi cabeza cada vez que tengo que negar una invitación a algo cuando sé que tengo pilas de trabajo acumulado, pero para no rayar en lo cursi (jajaja) siempre sale un "Uay né, 'ta canijo", y regreso a hundirme lentamente en las oscuras aguas de mi rutina, que si estuvieran en calma sería otra cosa, pero tormentosas como son, es terriblemente complicado llegar a puerto... es decir, a la cita.

martes, 3 de mayo de 2016

Recolectora de frases: ¿A dónde se van?



¿A dónde se van?:

Esta semana más que una frase es una pregunta, no es una pregunta capciosa, tampoco es una pregunta poética (si es que gramaticalmente hablando se pueda), lo que sí creo es que es una pregunta versátil porque engloba muchas respuestas, según el pensamiento, coherencia, sentido común y no tan común que uno le quiera dar, puede ser político, melancólico alcohólico, histórico histérico, matemático y ¿por qué no? Hasta geográfico, en fin.

Mi respuesta, que pueda ser poética o no, romántica tal vez, hipotética y patética quizás es que en realidad no sé a dónde se van, lo que sí sé, es que vienen en una canción, un aroma, una imagen, un lugar y en un tiempo.

Tal vez se van con todas las ilusiones  que adquirimos cuando nos enamoramos y se desvanecen tristemente cuando dejamos o nos dejan de querer y mueren deseando no haber existido por el dolor que han producido.


El cuestionamiento de la semana es:

¿A dónde se van los recuerdos?

“Hay recuerdos que no puedo recordar, que simplemente en el olvido se quedaron, susurrando en el nostálgico suspiro las demencias de mi rostro entristecido, y si no los puedo… ¿A dónde se van los recuerdo?"

Ahora les toca a ustedes opinar

miércoles, 27 de abril de 2016

La temida "doñez"

Casada o no, llega un momento en el que la edad no se puede ocultar, y por lo general viene acompañado de mentadas de madre.

Haciendo una pequeña encuesta entre amigas que se encuentran en sus tempranos treintas, pudimos notar que a partir de los 31 años, es muy común que al salir a la calle nos empiecen a llamar por el gentilicio "señora", a lo que respondemos en la cabeza "¡Señora su %"#$$"#$% madre!" Ya a los 32 es prácticamente irreversible, sea que vayas por las tortillas, te vayas a probar ropa (Santa Madre de Jesucristo resucitado) o hagas algo indebido y te regañe el empleado o el de seguridad.

- Disculpe señora, no se puede estacionar aquí.

Lo más increíble es que me ha tocado ver a mujeres embarazadas a las que les dicen "señorita". Claro que en la definición de la Real Academia Española aparece que "señorita" es el término de cortesía que se aplica a la mujer soltera, pero en la vida diaria, seamos honestos, señorita es la mujer joven. ¿Por qué? Porque simplemente no te vas a poner a investigar su estado civil. Por consiguiente, mujeres ya entradas en años son denominadas "señoras" o "doñas"; y si la que se dirige a ella es, por llamarlo de alguna manera, huiro, utilizará el famoso y acalambrante "seño".

- ¿Cuánto va a querer de rábano, seño?

Supongo que cuando ya estás en tus cuarentas el ave de la resignación llega y te defecta en la cabeza. Ya no hay de otra. Eres una "doña".

Los síntomas de esta "doñez", sin embargo, aparecen mucho antes de los cuarenta (para la mayoría). Te da por empezar a coleccionar utensilios de cocina y tienes una montaña de "tuppers" de diferentes colores. Adquieres un gusto repentino por las plantas y deseas tener tu jardín en óptimo estado, o al menos que no se te muera la plantita de "teléfono" que te regaló tu mamá. Pasas horas comparando precios y olores de detergente y es muy probable que tengas en tu cabeza empezar alguna especie de manualidad. ¿Tienes hijos? Agrega lo que gustes a la lista.

Si sigues soltera, hasta "echarse" unas caguamas se vuelve asunto privado. Mejor convivir con unos pocos amigos, en casa de alguno de ello "¡Porque yo no voy a limpiar después!".

De repente, te das cuenta de que las palabras que salen de tu boca son las de tu mamá, tu tía, o tu abuelita, y es ahí, en ese preciso momento, cuando ya valiste madres. En unos cuantos años más, los chavitos del barrio empezarán a llamarte "DOÑA PELOS", y los adultos en general, "MAMITA".



martes, 26 de abril de 2016

Recolectora de frases...


Pues así es esto:
Dicen, dicen no me crean mucho, pero dicen que en la vida hay que: sembrar un árbol, tener un hijo, y escribir un libro,,si bien no he hecho ninguna de las 3 a mis más de 30 años, el hobby más cercano a escribir un libro es recolectar frases, palabras, inspiraciones que puedo decir; esto me lleva a una que me resulta cómica por la interacción de las palabras y a la verdad absurdamente bruta y real, muy real.
No hay mucho de donde desglosarla para analizarla, simplemente es sencilla, en la vida puedes tener planes, pocos o muchos, puedes tener contemplado, no sé, casarte con el hombre o mujer ideal y resulta que en realidad eres una persona que no le agrada el matrimonio, que eres un alma libre o simplemente eres gay, puedes tener planeado tener muchos hijos cuando la realidad es que eres estéril (aunque existe la opción de la adopción), puedes tener planeado tener una o dos maestrías y mil doctorados pero la realidad es que eres verdaderamente maleta para el estudio, o no cuentas con los recursos suficientes porque accidentalmente te desviaste de tu meta ya que te has casado, y hay que comprar pañales, en fin, la vida da muchas vueltas.
A lo que me lleva a revelar la frase de la semana:
“Pues así es esto de las gelatinas… unas cuajan y otras no”
… no sé quién lo dijo así que es anónimo o es un dicho dichoso de algún abuel@ ocurrente, vox populi.
¿Qué les parece? Ahora es su turno de opinar, que yo ya di la mía.
De mi para ustedes, Vga.

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